Todo se desmorona
Bodegón La barra es un triángulo cuyo lado más largo se tiende transversal frente a la puerta del comedor del restaurante, ofreciéndose como punto de reunión de los grupos y a mitigar la espera de los madrugadores. El abogado acodado a ella sujeta el largo y estrecho tallo de su copa de vino mientras intenta señalar sin que sea muy evidente hacia una de las mesas del interior. —¿Es ese el alcalde? ¿No es un zurdo? ¿Qué hace aquí? —Cenar, eso exactamente. —Me parece poco estético. —No entiendo por qué. —Con sus ideas, con sus supuestas ideas… —¿Debería estar haciendo cola frente a la olla de la sopa de una iglesia? —No, pero… —¿Entonces…? —Me molestan todos estos tipos que van dando lecciones de moral y después… —¿Después cenan en un restaurante? El abogado está un tanto confuso, se le ha escapado la conversación de las manos muy rápidamente. Ha cometido un error, no sabía cómo calificar al joven, al no tan joven, que ha llegado inmediatamente detrás de él. Aun...